jueves, 15 de junio de 2017

GAMBIA - ESPAÑA. CAP 6



Venimos de aquí: El capítulo anterior ha supuesto una pequeña revolución en cuanto al organizador del evento. Le ha parecido mal lo que he ido contando en el blog y diciendo en los vídeos. He repasado todas las entradas, modificando o explicando mejor lo sucedido en cada fase del viaje. Quiero decir que el viaje para mi ha sido único, lo repetiría sin dudarlo; e incluso aquellos momentos negativos que hubo, los guardo con gran cariño porque la cosa nunca pasó de anécdota. Desde que vine a España, me pensé si publicar este capítulo o no hacerlo. Este blog se llama "mi vida en moto", generalmente cuenta las cosas como yo las vivo, buenas cuando son buenas y malas cuando son malas. Por ese motivo me he decidido a publicar las cosas como fueron, mi intención no es perjudicar a nadie, pero entiendo que lo que digo, en este caso, perjudica la empresa del organizador del evento. Cuando eres una empresa pública y cobras por ello, tienes que estar dispuesto a que te hagan críticas, positivas y negativas. De igual manera me pasa a mi con el blog o el canal de youtube. Es público y me expongo a que me comenten de forma negativa o positiva. Como decía, Fran se ha puesto en contacto conmigo exponiendo su versión de los hechos, diciendo que había mentido en muchas cosas que escribí y me comunicó que me iba a denunciar en cuanto llegara a España, ya que entendía que su imagen pública se estaba viendo dañada por mi culpa. Afortunadamente, la sangre no llegó al río y quedamos en que él haría un vídeo dando su versión de los hechos. Este vídeo se publicaría en el minuto 5.10 del que yo había editado para el capítulo 6.

Por tanto mi vídeo del capítulo 6, pasa de los diez minutos iniciales a 35 minutos puesto que las explicaciones de Fran duran 25 minutos. Del vídeo que ha hecho Fran, tengo que corregir o aclarar los siguientes puntos:


1. Yo en ningún momento hablé de golpe de estado, fue César el que habló de golpe de estado.

2. Mi compañero de viaje no era César. Por decisión de Fran yo tenía que llevar a César. Desde que se averió el Escarabajo, llevé un día a Piney, otro día a Felipe, otro día a César y ese día llevé a César, porque así lo decidió Fran. Para mi, mis compañeros de viaje eran los cuatro.

3. En el capítulo 2 de este viaje, me quejo por un lado, porque no me esperan los del Mini y por otro lado, una vez aclarado que no me vieron; porque creo estas cosas no pasarían si vamos juntos. De hecho ahora en Oviedo sigo pensando lo mismo. Un viaje en grupo es para ir juntos, y más un viaje por África con vehículos que están en mal estado.

4. Respecto a los comentarios que hice, en el blog de diferentes fases del viaje, he matizado alguna cosa. No he borrado nada; lo que vi que no procedía lo taché y lo re escribí. El fondo de cada situación es el mismo. Yo creo que Fran interpreta lo que está escrito a su manera. Está su versión en "la biblia" y la mía en los post, cada uno que saque las conclusiones que estime oportunas.

5. Cuando Fran dice que no me autoriza a usar sus imágenes, se refiere a las imágenes en las que sale él. Todas las imagenes utilizadas en mis vídeos y blog son mías.

6. En el viaje no me quejo hasta que Fran me deja tirado/abandonado en Alayun playa sin, para mí, ningún motivo aparente. También es cierto, que después de tener que venir sólo con una moto que no es mía desde el Sahara occidental lo que escribo del viaje está en parte condicionado con la última fase del viaje. Le he dicho que si no pasa lo de Alayún, seguramente la crónica en general hubiera sido otra, pero pasó y eso no lo puedo ni cambiar ni omitir. Sería como engañarme a mi mismo.

7. Como dije en el punto 1 yo no dije que Fran era un dictador, fue César quien lo dijo. Dicho esto, en el viaje se hacía lo que Fran decía en todo momento. Por ejemplo en la visita a la playa de los barcos, parece que estamos hablando de una pérdida de tiempo brutal. Aquí tenéis la imagen sacada del maps de donde estábamos y lo que queríamos ver. Pinchar aquí para verlo en maps. Se podía haber ido y como puse en mi crónica, se lo perdieron porque el sitio es brutal.



8. El resto de lo que dice Fran en el vídeo, lo explico a continuación en la crónica del día.

Aquí empieza la crónica de este día extraño:

Desde el balcón del hotel César grita consignas en favor de la democracia. "A partir de ahora conoceréis la libertad", "Vais a parar a tomar café", "podréis opinar sobre el viaje", "iremos a playas", etc etc.

Me resultó una imagen súper cómica la verdad, pero también pensé que ojalá Fran no le estuviera escuchando, ya que se iba a mosquear.

Por otro lado, me dediqué a sacar la moto del puesto de fruta donde había dormido con la ayuda del dueño del puesto y de Piney; cómo pesa la condenada!!

Deseé que el compañero de viaje ese día fuera Felipe, creo recordar que incluso la noche anterior me dijo que iría conmigo en la moto. Pero al final me toca César cómo compañero de viaje.

Inicialmente me pongo detrás del Mini como siempre, pero Fran me dice que tire yo delante. Como el día anterior se había hablado que César, pasaba a dirigir la expedición me tocaba ir el primero. Se me hace extraño, pero pienso que tampoco será tan complicado salir de la villa aquella, y el resto era continuar por una carretera.

Me tienen que empujar para arrancar la moto, debido a que el motor de arranque está muerto.



Fran me entrega los papeles de la moto, después se mete en una tienda. Esperamos con los cascos puestos, la moto arrancada y a punto de marchar. Tarda. Al rato vuelve y me da escrito en un papel su número de teléfono de Marruecos. Me comenta que por si nos perdemos. No le doy importancia y pienso que es buena idea.

Después monta en el coche y yo meto primera y arranco la moto. No viene detrás por lo que me paro a esperarle.

Cuando por fin el Mini empieza a moverse, vuelvo a arrancar y de repente me fijo que da media vuelta. Pienso que estaba yendo por el camino equivocado y al igual que él giro 180º.




En la rotonda el Mini hace un giro rápido a mano derecha, acelero el paso y consigo ver que se ha metido por la siguiente callejuela a mano derecha.



Alcanzo la callejuela y ya no veo a nadie, el coche no está. Enfilo la calle y me voy fijando en las bocacalles. En la primera boca calle a mano derecha veo al mini girando de nuevo a mano derecha.



Como me he pasado la calle doy marcha atrás con las piernas y grito con todas mis fuerzas "HIJO DE PUTA". Les vuelvo a seguir y veo que hacen la rotonda 180º, ahí dirijo la moto de frente al coche. Me dije, o para, o le paro yo. Paró.

Tiro los guantes al suelo y salgo disparado a increpar a Fran. Le digo que que pasa, de quien está huyendo.

Me dice que él no nos iba a seguir a nosotros y yo le comento que si eso mismo no sabía decirlo antes de salir.

Aparece César hecho al igual que yo un basilisco y se enfrenta directamente a Fran, yo me voy a la moto. Estoy muy nervioso porque no puedo entender lo que está pasando. 

Se forma un corro de gentes del lugar, preocupado un árabe me dice que si está todo correcto, le digo que sí. 

Por otro lado Fran y César están discutiendo a voz en grito. Yo sigo donde la moto. No escucho bien lo que dicen. César creo que dice que le deje la maleta que se va.

El Mini arranca y aparece César con la maleta de 50 kg que colocamos a duras penas en el top case de la moto. Me tiene que empujar, porque la moto no arranca.

En ese momento enciendo la gopro y grabo la primera parte del vídeo del capítulo 6.

Como no conozco la zona, me pierdo en la siguiente ciudad, preguntamos y nos indican el camino correto. En la primera gasolinera que vemos, paramos a desayunar y relajar los ánimos. 

Nos tomamos una omelette con coca cola que nos sabe a gloria.


Comentamos la jugada y le digo a César que sobretodo estoy preocupado por la moto y el paso de frontera a España. De todas formas es un problema que se solucionará en su momento.

La ruta hacia el norte no es complicada, sino todo lo contrario. Es una recta. Nuestro objetivo es pasar por Tarfaya a ver el barco hundido y seguir viaje.

Nos terminamos tomando lo ocurrido con filosofía. A partir de ahora, nuestro objetivo es reparar la puesta en marcha de la moto y según veamos el taller, vamos a limpiar el carburador también.

En Tarfaya de casualidad, nos encontramos con el Mini en un taller. Pongo a grabar la gopro para tener la despedida de Felipe y Piney. Me pregunta Piney si nos vamos solos y le respondo que qué remedio. 

Fran me dice que qué remedio no y me dice que me ha enviado un whatsapp, que puedo ir con ellos si quiero, que no hay ningún problema. Cuando Fran me empieza a dar explicaciones corto la grabación. (Probablemente Fran no se da cuenta, pero yo no tengo datos, por lo que no leo su mensaje de whatsapp hasta la noche).

Estoy tan quemado, que no le doy a Fran ninguna respuesta. Me voy junto la moto y me quedo pensando que es lo mejor. En esos diez minutos intento sopesar todas las posibilidades e intento elegir cual es la mejor. Felipe y Piney nos preguntan que qué vamos a hacer y les digo que no se, que la verdad estoy confuso. No se si largarme, si ir con ellos, estoy hecho un lío.

Finalmente pienso que lo mejor es continuar todo el grupo juntos como hasta ahora. Al final son unos días más y realmente hasta ese momento a mi está gustando el viaje. Lógicamente hay cosas que se pueden mejorar, pero en lineas generales estoy contento.

Felipe me dice, "vamos al taller". Yo me imagino que estará a la vuelta de la esquina. El Mini se pone en marcha y me voy a la esquina de la calle andando y allí ya no hay nadie.

En estos momentos, después del calentón de por por la mañana, ya no me sorprende nada. Podría haber llamado, podría haber preguntado a la gente por un taller cercano, pero no me iba a arrastrar a los pies del organizador del evento. No lo hice.

Si me quería dejar tirado, que lo hiciera. Me daba todo igual ya.

Y ahí grabo la segunda parte del video del capítulo 6.

Continuará...

Ahí tenéis el vídeo del capítulo 6:


sábado, 3 de junio de 2017

GAMBIA - ESPAÑA. CAP 5

Venimos de aquí.

Después del estrés de Mauritania, por fin estábamos en Marruecos, a partir de aquí el viaje sería más sencillo.

El primer problema que nos surge es que hemos entrado en Marruecos sin seguro. Las últimas prisas de la frontera, han provocado que no pudiésemos sacar el seguro del Mini ni de la moto.

Antes de llegar al barbas, que es un oasis en medio del desierto saharaui, Fran paró el mini y cogió una lata de gasolina, para simular ante un posible control policial que nos habíamos quedado sin gasolina y de este modo no nos pidieran el seguro de los vehículos.

En ese momento no me di cuenta, pero el que iba conduciendo la moto era yo. Afortunadamente no había policía y nadie nos paró.

Llegamos a "el barbas" y el primer objetivo era colocar el tubo de escape al Mini. Marruecos ya no es África y si vas a escape libre, seguro que te multan.

Para la labor, se eligió al herrero del pueblo.

Quedamos con el herrero para el día siguiente y nos fuimos a dormir. Ese día comimos Tajine y la mitad del grupo acabó con cagalera.

Dudamos si fue el Tajine o el chorizo de la frontera...

A la mañana siguiente, teníamos varios cometidos:

  • Reparar el mini
  • Conseguir seguro para los coches
El Mini, acabó reparándose al cabo de más de diez horas. Si no recuerdo mal, después de comer se consiguió que fuese con su flamante tubo de escape en los bajos en vez de en el techo.

Tanto rato parados hizo que me decidiera a mirar un poco la moto. Hasta ese día no había tenido ni para mear, como se suele decir. Revisé el filtro de gasolina y flipé de la mierda que llevaba.

Al final se confirmó mi teoría del depósito sucio. Se había ido ensuciando primero el filtro y después el carburador. Conseguimos un filtro de gasolina nuevo y mejoró bastante la moto.

Como el coche estaba parado, se utilizó la moto para todo. Tanto la usamos que acabó tocada la puesta en marcha de tanto arrancar...

Al no tener coche montamos en un R12 para ver la playa. Lo malo que el conductor no quiso pasar por donde quería Fran, y terminamos dando vueltas por la carretera. Eso sí, el no cobró la carrera.

Por otro lado, estaba el tema burocrático. Le dije a Fran que sin seguro no llevaba la moto, al final no se como, pero lo consiguió. Algún contacto en Tanger le echo un cable y le hizo el seguro allí.

Edición: Para el seguro se barajaban varias opciones:

- 1. Ir sin seguro hasta el próximo sitio grande, con cuidado que no nos pille la policía
- 2. Hacer un seguro online en España, poniendo en vez de BJL de la matrícula, BJ. El seguro en España obligaba a colocar matrículas tipo Españolas. Si nos paraban teníamos algo que enseñar y seguro que a ojos de la policía colaba. Les diríamos que el ordenador no permitía poner la matrícula bien. Otro tema sería que en caso de accidente ese seguro se hiciera cargo de los posibles daños a pagar.
- 3. La más difícil, era conseguir el seguro de tránsito

Fran no me obligó a ir sin seguro en ningún momento. Yo le comenté que sin seguro legal no conducía la moto porque me había entrado miedo al escuchar lo que el mismo me contó la noche anterior. En caso de accidente, si vas sin seguro puedes ir a la cárcel, no es broma.

Le dije que no conducía, pero que iba en el Mini de pasajero o me iba en autobús.

Finalmente, Fran que es un tipo de muchos recursos, consiguió el seguro bueno a través de un contacto que no estaba en Tánger,sino en otro sitio que no recuerdo. Da igual, teníamos seguro y podíamos continuar. 

Podíamos ponernos en marcha!!!

Desde "el barbas" pusimos rumbo a El Aioun. Fue un día de tránsito. Casi lo más emocionante fue atravesar el trópico de Cáncer.



Después de las típicas fotos continuamos. Ibamos paralelos al mar y en un punto de la ruta, vi que había unos barcos varados.

Aprovechando un control policial le dijimos a Fran que nos apetecía bajar un poco a la playa, más que nada, para que no fuera todo carretera, carretera.

No nos esperaron. Bajamos a la playa con la moto y el mini continuó. Se lo perdieron, porque el sitio era espectacular.

El guía comentó que era mejor continuar y que más adelante ya pararíamos en un sitio que conocía el. Hasta ese momento, no habíamos parado nada más que a la foto del trópico de Cáncer en todo el día y la playa estaba ahí, eran sólo 200 metros.

Total que tanto César como yo, estábamos cansados de no ver otra cosa que la carretera y decidimos bajar a la playa. Le dijimos a Fran que íbamos a la playa y que continuase. Fue una lástima no ir todos juntos, porque creo que los compis del mini hubieran disfrutado mucho del paisaje tan aluciante que había.

Imaginaros una playa kilométrica con dos barcos varados y detrás un paisaje en el que se confunde playa con desierto. De verdad que alucinante.



Después de la limpieza de filtro, la moto iba algo más fina. Les volvimos a coger en ruta. Paramos a comer o a repostar y a la hora de arrancar el Mini volvió a tirar y esa vez ya le perdimos hasta llegar a El Aioun.

Yo creo que a Fran no le sentó bien que fueramos a la playa y se picó. Porque aunque es normal que nunca esperase a la moto, no solía esperar a la moto, ese día parecía especialmente implicado en dejarnos atrás (esa impresión me dio a mi).

La verdad que no le dije nada, porque ya a esas alturas de viaje, me había acostumbrado a velar por mi mismo.

Les encontramos parados en la carretera sin gasolina. Era de noche y se habían quedado sin gasolina. Fran me dijo que no quería conducir de noche en Marruecos, pero a mi me sonó raro después de haber conducido de noche por todo Africa. Recordé la noche de Nuakchot y me hizo gracia.

Edición: Me ha dicho que no estaban sin gasolina, sino que no podían prender las luces porque si las encendían se paraba el motor. Al parecer esto también pasó en Nuakchot.

Después de hablar con Fran de este momento del viaje, supongo que no quería llegar de noche a su destino y por eso tiró lo más rápido que pudo. Que me esperase a mi o no, carece de importancia, porque como he dicho antes no solía esperar a la moto.

Esa noche en la cena, hablamos de empezar a parar un poco más. Parar a tomar café, colocar check points en la ruta por si nos perdíamos, incluso planificamos entre todos la ruta del día siguiente.

El día siguiente fue muy raro, pero eso lo dejaremos ya para el próximo capítulo...

Continuará....

Y como siempre el vídeo del capítulo


domingo, 28 de mayo de 2017

GAMBIA - ESPAÑA. CAP 4

Venimos de aquí.

La pista Mauritana terminó y comenzaba un viaje por carretera. Tanto la moto como el coche avanzaban a buen ritmo, hasta que el Mini se paró.

En este caso fue que no teníamos gasolina. En Mauritania hay que llevar gasolina siempre, ya que es complicado conseguirla. Gasoil lo hay en todos los lados, pero la gasolina escasea.

Ya que el Mini estaba seco, tocaba llevar a Fran en la moto hasta localizar una gasolinera. Primera, no había, segunda no había, tercera.... y así hasta diez gasolineras. Terminamos encontrando gasolina en la capital Nuakchot.

Lo malo es que habíamos recorrido 30 kilómetros que luego tuvimos que desandar para volver a realizarlos. El problema fue que se hizo de noche.

Los mauritanos conducen un tanto alocados a eso le uníamos que la Goldwing si dejabas de acelerar se paraba, que era de noche y que las calles de Nuakchot está en un porcentaje alto sin asfaltar, un cóctel que no se me olvidará en bastante tiempo.

A la entrada de la capi Fran me dijo "no pierdas mi culo que si te pierdes la liamos muy gorda", a partir de ahí seguí instrucciones y todavía no se como no me fui al suelo en los bancos de arena, como no le perdí en los cambios de dirección o como no se me caló ni una sóla vez la moto.

Llegamos a un albergue en el que se quedan la mayoría de los viajeros que pasan por esta ciudad.



Recuerdo que me cambié de catre, porque en la cama que elegí al principio había una mamá gata con sus gatitos. Y en esta zona del mundo el tema de los animales de compañía no es igual que en España, por lo que preferí prevenir que curar.

La mañana siguiente nuestro objetivo era cruzar la frontera Marroquí y quedar a dormir en el barbas (una especie de oasis ya en zona saharaui). 

Ese día el ambiente era tenso. Fran estaba nervioso con el paso de frontera, ni el mini ni la moto iban perfectos de papeles y en Marruecos se mira mucho que los vehículos que entran al país estén en regla.

Edición: Con esto no quiero decir que los vehículos fueran robados o cosas raras. La forma de hacer las cosas en Africa no es muy ortodoxa y la documentación Gambiana no es como la Europea. Había miedo que en la frontera se pusieran muy esquisitos, de ahí que el organizador de la aventura estuviera nervioso.

A las 7:00 creo que recordar que nos pusimos en marcha. Los compañeros pararon a desayunar y yo me quedé sin desayuno porque me di cuenta que se me había olvidado la gopro. Ya es la segunda vez que me la olvido en un viaje, que desastre, jejee

Cargamos gasolina en abundancia para no quedarnos tirados como el día anterior y empezó la ruta. El clima era agradable para encontrarnos en el desierto y el paisaje a mi me flipó. Kilómetros y kilómetros de nada, con algún poblado viviendo en semejantes condiciones.

La gente vestía como los reyes magos, con túnicas de colores vivos y con turbante, todavía lo pienso hoy y alucino con esta gente.

En principio los mauritanos suelen tener mala fama, pero mi experiencia personal fue todo lo contrario, incluso me pedían si podían hacerse fotos conmigo, muy majos.

Gran parte del trayecto lo hice en solitario. El mini avanzaba a buen ritmo y era la moto la que estaba dando por saco. Yo estaba convencido que el carburador estaba lleno de impurezas y por eso andaba tan mal. Llegaron momentos de no pasar de 30 km/h.

Como las herramientas estaban en el mini, no tenía un triste destornillador para quitar el tornillo de las cubas del carburador e intentar limpiar por ahí un poco, no sabía muy bien que hacer. Lo único que pude hacer fue limpiar el fitro del aire pero no mejoró nada.

Pero se me iluminó la bombilla y me dije que si dejaba la moto seca de gasolina cortando el grifo de la gasolina, al menos se movería algo de la mierda del carburador. Casi la dejaba parar y luego abría a saco la reserva. De esta manera conseguimos subir la velocidad al doble e incluso al triple. Lo habíamos conseguido.


Tanto debimos tardar que el mini dio hasta la vuelta, yo flipaba. A estas alturas del viaje ya daba por hecho que nadie iba a mirar por uno, salvo uno mismo. Por lo que me llamó mucho la atención que dieran la vuelta. Luego maliciosamente pensé que la gasolina estaba  toda en la moto, por lo que no podían avanzar sin la moto, jejeje. Seguro que dieron la vuelta porque estaban preocupados, no se me mal interprete.

Edición: Tardamos muchísimo, yo incluso aproveché a desayunar algo que me había cogido César, debíamos ir tan despacio que los del Mini se preocuparon y dieron la vuelta. Les comentamos que estábamos teniendo problemas mecánicos, desde ahí a la frontera ya fuimos juntos.

Echamos toda la gasolina que llevábamos y luego de nuevo el calvario de localizar gasolina. No hay en ningún sitio. Pero.... como siempre terminó apareciendo la solución. Si la pagas a 1.50 €/litro tienes gasolina, por lo cual la pagas claro.

En Mauritania hay dos negocios "raros", uno es la gasolina y otro el cambio de moneda.

Sólo nos quedaba abandonar la frontera Mauritana, tierra de nadie y entrar en Marruecos.

El día todavía nos deparó una nueva sorpresa en forma de viandas tipo jamón serrano, chorizo de león o queso manchego...

En tierra de nadie hubo que llenar el mini de gasolina. Mientras se realizaba la operación, Felipe que es un crack, se fue a dar un rulo y encontró un jamón serrano entero, varios chorizos de Ezequiel y un par de quesos. Todo envasado al vacío de puta madre.

Jajaja, lo que no le pase a Felipe, yo creo que no le pasa a nadie; que gran persona y que suerte tuvimos gracias a él.

Risas, comedias y algo de estrés por cruzar la frontera marroquí terminan con este capítulo número 4 del viaje.

Continuará

Y por último el vídeo de este capítulo

lunes, 22 de mayo de 2017

GAMBIA - ESPAÑA. CAP 3

Venimos de aquí.

Hoy nos toca reparar los vehículos. Sobretodo el Escarabajo viene muy maltrecho, de hecho casi la mitad del trayecto ha venido remolcado.

Tenemos dos objetivos, revisar la pérdida de potencia en la moto y revisar el Escarabajo. Para la moto, vamos a un mecánico que apareció en una Domintator. Cuando le ví, me dije, guay, este al menos sabe tocar una moto grande. Le explicamos lo que tenía y nos fuimos.

Este es un error, que aprendí. En África tienes que estar pendiente de lo que te reparan. El mecánico de la moto dijo después de reparar que habían sido las bujías que estaban muy separadas. Yo pensé que era imposible, ya que las bujías las traía yo nuevas desde España. Probé la moto, iba bien y me dije, bueno va bien, a saber que le ha hecho.

Por otro lado, estaba la tarea casi imposible de reparar el escarabajo. Fran fue a un taller que le pareció caro y al final acabamos en otro de un francés que era más caro que el anterior. De todas formas, en el taller del europeo, las cosas eran más serias. Tu realmente no miras tanto lo que te cobran sino que el trabajo sea efectivo. 

El coche necesitaba sacar motor, cambiar juntas del embrague, revisión de parte eléctrica y una puesta a punto general. Además necesitaba reparar los frenos, que si no lo recordáis sólo frenaba el freno de mano.


Con semejante panorama, Fran decidió que a partir de ese momento iríamos dos en la moto y tres en el mini.

Tuvimos algún que otro intercambio de parecer, en relación al  espacio disponible, pero rápidamente dejamos parte del equipaje que no era realmente necesario y continuamos el viaje.

Ese día, nuestro objetivo era la bonita ciudad de St Louis. 243 kilómetros nos separaban, pero como salimos tarde de Somone, por culpa de las visitas a los talleres, terminamos llegando al aterdecer.


Esta ciudad es conocida por el puente Eiffel que une la parte continental de la ciudad con la parte isleña, también es importante el festival de Jazz y la parte colonial. Realmente es una ciudad muy bonita, con contrastes brutales.






Para la elección del hotel hubo un momento raro. Fran nos dijo que apenas conocía nada, sabía de uno barato y uno normal. Al no estar claro el alojamiento, César se puso a buscar algo para el grupo por su cuenta.

Me dijo que si iba con la moto y tal, pero no me apetecía. Me imaginaba que al final sería como la infructuosa búsqueda de hotel en Passi, por lo que sinceramente ni me molesté. Sí que visité un hotel muy bonito que estaba prácticamente al lado de donde estábamos estacionados. Es como el mejor hotel de la ciudad y realmente está chulo.

Cuando César tenía tres hoteles buscados diferentes, Fran fué a otro de un Español que conocía. Había negociado un precio muy similar al que tenía César, pero al menos era algo conocido. Fuimos al hotel de Jai el Español. Se llama Siki hotel.

*Edición: Fran no conocía el hotel, quedamos en el por que era un poco más barato que los que había buscado César



Después de cenar muy bien en el mismo hotel, nos fuimos a un concierto en la parte continental de la ciudad. Un taxi nos llevó a los cinco al otro lado, donde no nos dejaron entrar porque había que pagar entrada. Tras duras negociaciones y después de hablar con Jai el dueño del hotel, entramos, pero no conseguimos ver el concierto porque se hizo muy tarde.

St Louis es prácticamente frontera con Mauritania. Nosotros nos dirigimos a Mauritania por Diama.

Tengo un vídeo grabado donde digo los trámites en la frontera Mauritana, pero básicamente es sacar la visa, el pasavan y el seguro de la moto. Cuesta todo unos 75 € a día de hoy.

Una vez cruzada la frontera, empiezan unos 40 kilómetros de pista. Aquí también se paga un peaje por cruzar un parque natural. 10 €.

La pista con una moto trail se pasa sin ninguna complicación, con una Goldwing y un Mini, las cosas se complican un poco más.

Debido a las vibraciones, al Mini se le rompió un casquillo que sujetaba el alternador y la correa del ventilador. Esta avería fue totalmente impredecible y se solucionó muy bien con un tornillo de otra parte del vehículo.

Después de la avería perdí de vista al Mini. Con la GW iba despacio, ya que la moto no estaba en su habitat natural. Todo iba de cine, hasta que pisé una zona blanda con el neumático delantero y me fui al suelo.


Agradecí mucho tener a Felipe en el asiento trasero, ya que con su ayuda fue mucho más fácil levantar la moto. De ir sólo me imagino que alguien del camino me hubiera ayudado.

Afortunadamente, no tuvimos ningún tipo de daño físico, la moto apenas sufrió daño alguno, arrancó a la primera y pudimos seguir disfrutando de esta pista semi desértica.






Continuará....

Y como siempre el vídeo de este capitulo:


domingo, 14 de mayo de 2017

GAMBIA - ESPAÑA. CAP 2

Venimos de aquí.

El escarabajo ni frena ni camina, realmente está bastante estropeado. Probamos a refrigerar más el motor, abriendo el capó, pero nada, iguales consecuencias. Al pasar cierto tiempo, perdía potencia y no caminaba.

En un pueblo de la carretera paramos a ver si había algún mecánico, siempre hay algún mecánico en África, cosa diferente es que solucione el problema. 

En este caso, se puso un filtro de gasolina nuevo, que sirvió sólo para avanzar unos cuantos kilómetros.


Como el coche seguía fallando, la solución fue remolcarlo con el Mini. El escarabajo sólo frenaba con el freno de mano, ya que el otro fue imposible repararlo a tiempo en Gambia, osea que se añadía un riesgo real a sufrir un accidente. No pasó, la destreza de Fran al volante y una velocidad moderada, sirvieron para librar.

Y así fuimos avanzando, hasta que el Mini dijo basta. Reventó la correa del alternador y no quemó la junta de culata de milagro. Cuando se dieron cuenta, fue por el típico silbido del agua hirviendo...


En estos momentos, estábamos tirados en  medio de ninguna parte, con un coche que apenas caminaba y otro que no reventó de milagro. La única viva, era la GoldWing.

Montó Fran en la moto y nos fuimos a ver si conseguíamos una correa. A unos 20 kilómetros había un pueblo en el que no conseguimos más que agua, para echarle al Mini. No nos arriesgamos ya a volver a remolcar el escarabajo, éste tendría que ir a la velocidad que fuera, pero sólo.

Y así fuimos avanzando, hasta que cayó la noche. La situación era:

  • Un mini que no cargaba batería por tener la correa del alternador rota, tampoco entraba a funcionar el ventilador del radiador y además tenía fallos eléctricos, que le impedían arrancar en ciertos momentos.
  • Un escarabajo que en cuanto calentaba, no pasaba de 30 Km/h
  • Una Goldwing que no pasaba de 4000 r.p.m.
Yo siempre iba el último, el mejor vehículo siempre tiene que ir al final, para ir rescatando a los que se van quedando tirados.

Cayó la noche cerrada, cuando el escarabajo paró. El mini no se dio cuenta y continuó. La situación era complicada, pero por increíble que parezca, siempre se encuentra alguna solución.

En este caso, Fran me dijo que fuera al pueblo y localizara un 7 plazas (un taxi grande) que viniera y remolcara el Escarabajo. Las instrucciones eran, que si localizaba al mini, estos se quedaran quietos y a parte, buscar un coche que estuviera bien y pudiera remolcar al pequeño beetle.

El punto del mapa en el que estábamos tirados era entre Passi y Djilor (Senegal). Volvíamos a Passi.

Me acerqué con la moto a Passi y en la gasolinera pregunté al primero que vi. Le conté que estábamos tirados y que buscara un coche. Se consiguió el coche y el hombre vino conmigo en moto. Yo le entendí 500 Francos cfa, pero no le dí mucha importancia. Que fueran y cuando hicieran el trabajo ya Fran les pagaría lo correcto. Me pidieron el dinero por adelantado, pero evidentemente les dije que no.

Llegamos al coche, y hubo un rato largo para negociar el precio. El tío me debió decir 5000 Francos (unos 7.5 €) en vez de 500, pero daba igual, ahora pedía 8000... Fran, le dijo que le daba 5000 y que si quería bien, sino que se fuera por donde había venido.

No entiendo porqué, pero Fran les dijo a los del mini que fueran por otro coche. Supongo que no se fiaba de mi, porque otra no me explico. Total, que una vez que tuvo acordado el precio con mi coche, se encontró con otro coche más que venía a lo mismo.

Allí en la plaza de Passi, se estuvo discutiendo un buen rato con el nuevo coche que en el fondo había venido para nada. 8000 habían pactado con el previamente y al final Fran le pagó, pero no se muy bien cuanto, supongo que los mismos 5000 que el primero...

Entre discusión y discusión, me fuí a buscar un hotel. Había un hombre, que medio hablaba Español, y fuimos a ver un hotelito que estaba a las afueras. Creo que la habitación eran 10000 (15 €), estaba suiecete, pero era lo que había.

Como no me gustó, me ofreció su casa. La fui a ver y me quedo con esta visita. En otras circunstancias hubiera dormido allí, pero esta vez, no se podía. La casa tenía un patio grande (tipo gallinero) y luego una habitación vacía de unos 40 m2, sin nada más que un colchón mugriento en el suelo. Había otra habitación, que era donde hacían la vida su mujer y sus dos hijas. Me las presentó. Estaban allí viendo la TV en una habitación minúscula, donde también cenaban... No supe que decir.

Le dije que el sitio no era adecuado, ya que no llevábamos ni sacos, ni esterillas ni nada. 

Por su cuenta, Fran, localizó otro sitio muy parecido al primero que fui yo, pero más cercano. Eran 12000 la noche, pero al estar cerca de la gasolinera, el escarabajo llegó con ayuda de la fuerza humana que lo empujaba.

A la mañana siguiente, un mecánico llegó y reparó el mini. Le puso bujías nuevas y localizó el problema eléctrico. El mini, no arrancaba con llave, sino que lo hacía con un destornillador, que hacía las veces de contacto. Además, había cables sueltos en el maletero que hacían masa, y en ocasiones se negaba a arrancar.

El escarabajo, era otra cosa. En estos momentos, el embrague seco, ya no hacía honor a su nombre y el motor perdía aceite a chorro. Se estaba planteando ya incluso un cambio de motor,  pero un cambio o una reparación no era posible en el sitio donde estábamos.


En el mismo pueblo, desayunamos bocadillo de judías impregnadas en aceite, con una extraña salsa por encima y huevo cocido. Yo estaba acojonado, porque veía un problema gástrico sobrevolarme, pero de forma increíble no me sentaba mal nada de lo que comía.



Retomamos la misma carretera del día anterior, nuestro destino era Somone. Es una zona costera preciosa, con algo de infraestructura, en donde se podría intentar reparar algo...

El escarabajo tiró primero, Fran me dijo que esperara al Mini, ya que César estaba en el baño y tardaba. Esperé. Cuando estuvo, paré a echar gasolina y ellos no me vieron y continuaron por la carretera. Me vi sólo y en ese momento sin saber ni siquiera cual era mi destino. Sabía que era la carretera de ayer y nada más. Recé porque no hubiera ningún cruce.

A los 15 o 20 kilómetros alcancé al Mini, pese a no pasar de 4000 rpm, la moto es mucho más potente y alcanzaba los 110 de velocidad máxima. Un poco más tarde apareció el escarabajo con su lento rodar.

En esa zona, hay muchos baobab, y como no, nos hicimos las típicas fotos en uno de ellos.



Después cruzamos un río en una barcaza y seguimos poco a poco hacia nuestro destino.


A partir de Fatick, hay nacional. Fran decidió que tirásemos primero el Mini y la moto. El escarabajo al ir más lento, iría detrás. El Mini iba a ir a máxima velocidad y la GW estaba a prueba a ver si conseguía seguirlo. Pasados unos kilómetros pararíamos a esperar por el Escarabajo.

Así se hizo, la GW a duras penas aguantaba la velocidad del coche y de la carretera, pero los adelantamientos son más rápidos en una moto y yo también le estaba cogiendo el truco. Había que abrir gas hasta las 4000 si querías más era peor, lo bueno era llevarla a punta de gas y sin prisas.

Al rato, paramos a esperar a Fran y a Piney en un cruce de carreteras.


Estaríamos allí una hora y media bien a gusto. Pese a la espera, me gustó estar allí parado y ver la actividad de la gente cada vez que llegaba un autobús o ver como César amenizó la espera con música de ACDC y las mujeres pedían que la quitásemos, porque les estaba levantando dolor de cabeza.


El beetle no aparecía, por lo que decidimos continuar solos. En este caso, César sabía donde íbamos y dar la vuelta a remolcar al escarabajo no era viable. Además Fran, se sabe buscar la vida. En cuanto llegáramos a una zona con WiFi, le comentaríamos nuestra situación.


Y así llegamos a nuestro destino. Un auténtico paraíso. Nos alojaríamos en casa de Ricardo, un Español que alquila habitaciones a según que gente. Con él fuimos a comer y posteriormente a ver la playa.


Fran y Piney llegaron habiendo vivido su calvario particular. Les había remolcado una furgoneta que les llevaba a 100 km/h en un coche sin frenos. A veces no pasan cosas porque no toca...


La playa y la zona de costa de este paraíso:








Continuará....

Y como siempre, el vídeo de este capítulo: